Dos tíos de Valencia, una mochila vieja y la manía de viajar como ya casi nadie viaja. Esto somos.
El Homero de los viajes modernos, o eso dicen. Para mí lo importante nunca ha sido el destino: es el camino, la gente que te cruzas, lo que compartes con un desconocido en medio de ninguna parte. De la India a Valencia en autostop. Con lo que hay, sin más. Ahora diseño este proyecto para que otras personas puedan vivir su propia odisea, pero desde un formato seguro y con alguien que ya conoce el terreno. La cámara también la llevo yo, aunque eso es lo de menos.
Soy el que habla. El de las stories en directo, el de los mensajes a marcas y el que coge el teléfono. Me encargo de que la comunidad esté dentro del proyecto en todo momento: no como espectadores, sino como parte de lo que está pasando.
Hay una forma de viajar que casi ha desaparecido. Sin itinerario fijo, sin hotel reservado de antemano, confiando en que la gente del camino te abre la puerta. Autostop, idiomas que no dominas, situaciones que no puedes controlar.
Eso es lo que queremos recuperar y documentar. No como nostalgia, sino como demostración de que sigue siendo posible. Que la gente sigue siendo buena. Que viajar así sigue siendo mejor.
Y queríamos hacerlo de una forma que otros pudieran vivir también, no solo ver. De ahí el juego, las parejas, la audiencia. De ahí todo esto.
El crowdfunding cubre los gastos del viaje nivel a nivel. El 7 de junio lo arrancamos todo.
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